Saltar al contenido
Bilbao y el Gran Bilbao
TuPersianaBilbao
Bizkaia · 16 municipios · Presupuesto sin coste

Instalación, reparación y motorización de persianas en Bilbao y el Gran Bilbao

Aquí la persiana no falla por moda: falla porque el edificio tiene setenta años. Trabajamos en Bilbao, la margen izquierda, la margen derecha, el Ibaizabal y el Txorierri. Recogedores empotrados, miradores del Ensanche, fincas sin ascensor y comunidades de propietarios: el parque de vivienda vizcaíno, tal y como es.

Fachada clásica de un edificio de viviendas con balcones y contraventanas de madera

Lo primero que hacemos

Retirar la tapa del cajón. Y comprobar cómo entra el material por el portal.

16
municipios del Gran Bilbao
1.100 mm
de lluvia al año, casi siempre floja
1950-1975
el grueso del parque que atendemos
Sin coste
la visita de presupuesto
01Diagnóstico por época

Averías de persiana según la época del edificio, en Bilbao

Dime de qué año es tu edificio y te digo qué le pasa a la persiana: aquí el año de construcción predice la avería mejor que cualquier otra cosa. Elige el tipo de finca en la que vives y verás lo que solemos encontrar al abrir el cajón.

El escenario más repetido del Gran Bilbao: bloques levantados en pocos años, con recogedor empotrado en la pared, eje de madera o metálico y cinta original o de una sustitución antigua.

Recogedor empotrado desmontado con el muelle y la cinta vieja llenos de suciedad, junto al hueco abierto en la pared
  • Santutxu
  • Rekalde
  • Otxarkoaga
  • San Ignacio
  • Sestao
  • Basauri

Lo que suele fallar

  • Cinta partida dentro del cajón, la avería número uno
  • Recogedor empotrado sin fuerza o con el muelle cedido
  • Polea y rodamientos nunca revisados en sesenta años
  • Toda la finca llegando a la vez al final de la vida útil

Cómo lo resolvemos

Sustituimos cinta y recogedor comprobando antes si el hueco de obra admite un modelo actual, para no picar más pared de la cuenta. Si el conjunto está agotado, damos también el precio de sustituir el mecanismo completo.

Cambio de cinta y recogedor
Contarnos este caso
02Busca tu síntoma

Averías frecuentes de persianas y qué las provoca

Dime qué hace y te digo qué suele ser. Averías reales, contadas con las mismas palabras con las que nos las describen los clientes. Escribe lo que hace tu persiana y quédate con la que se parezca.

10 averías descritas

No sube: tiro de la cinta y la persiana ni se mueve

Qué suele haber detrás

La cinta ha partido dentro del cajón o se ha salido de la polea, de modo que lo que tienes en la mano ya no arrastra el eje. Es el aviso más repetido del parque vizcaíno, porque la cinta es la única pieza textil de un conjunto metálico y trabaja siempre a rozamiento. Casi siempre cede por el punto exacto donde entra en la polea o donde pasa por la pared.

Qué hacemos nosotros

Abrimos el cajón para ver si la cinta ha roto o solo ha descarrilado, y comprobamos el diente de la polea antes de montar nada nuevo. Si el recogedor ha perdido fuerza, se sustituye a la vez: poner cinta nueva sobre un muelle vencido es programar la siguiente avería. La cinta se elige por el ancho real de la placa y de la polea, no por el ancho que más se venda.

Cambio de cinta y recogedor
Sube a tirones y se queda parada a media altura

Qué suele haber detrás

Cuando el paño se detiene a mitad de recorrido y no cede, lo habitual es que una lama se haya montado sobre otra dentro del cajón o se haya trabado en la guía. También aparece cuando el eje ha cedido por el centro con el peso de los años y el paño enrolla desigual, más gordo por un lado que por el otro. Desde el salón las dos cosas se ven igual.

Qué hacemos nosotros

Lo primero es no seguir tirando: cada tirón mete más la lama fuera de sitio y termina rompiendo la cinta sana. Retiramos la tapa, liberamos el paño a mano, comprobamos la rectitud del eje y el estado de las guías, y solo entonces decimos qué ha pasado. Si el eje está vencido, cambiar la cinta no arregla nada.

Reparación de persianas
Hace un ruido de arrastre, como si rascara al bajar

Qué suele haber detrás

Ese sonido áspero suele venir de las guías, no del cajón. En un clima de humedad continua el polvo no vuela: se apelmaza en el fondo del carril y forma una pasta que frena la lama y la obliga a bajar rozando. En las laderas y en las plantas bajas de valle encajonado es el motivo de queja más habitual antes de que la persiana falle de verdad.

Qué hacemos nosotros

Desmontamos lo necesario para limpiar el carril a fondo, comprobamos que las guías siguen alineadas y verificamos que los cantos de las lamas no estén mordidos. Después se lubrica con producto que no retiene polvo, porque una grasa espesa empeora el problema en pocos meses. Es una intervención de mantenimiento que evita averías bastante más caras.

Reparación de persianas
La cinta se ha metido dentro de la pared y no vuelve a salir

Qué suele haber detrás

El **recogedor empotrado** lleva un muelle de recuperación que enrolla la cinta dentro de la caja. Cuando ese muelle se vence, o cuando la cinta se suelta de su anclaje en el carrete, la cinta desaparece hacia dentro y ya no hay de dónde tirar. En los bloques de posguerra es un final de vida perfectamente esperable: son mecanismos que han enrollado y desenrollado a diario durante décadas.

Qué hacemos nosotros

Abrimos la tapa del recogedor y comprobamos si el muelle todavía tiene recorrido o está agotado, y si el hueco de obra admite un modelo actual. Casi siempre se resuelve sustituyendo la pieza y respetando el hueco existente; cuando la caja empotrada es más pequeña que lo que hoy se fabrica, se plantea la alternativa antes de levantar nada de yeso. Lo tratamos como [cambio de cinta y recogedor](/servicios/cambio-de-cinta-y-recogedor).

Cambio de cinta y recogedor
Va tan dura que hay que tirar con las dos manos

Qué suele haber detrás

Una persiana que pide fuerza está avisando de que algo roza. Lo más frecuente son los rodamientos de los extremos del eje, que se secan y dejan de girar limpio, y el propio eje, que con el peso del paño acaba trabajando descentrado. También pesa el paño mismo: el aluminio antiguo de las fincas de la villa carga bastante más de lo que la gente supone.

Qué hacemos nosotros

Comprobamos el giro del eje en vacío, el estado de los rodamientos y el juego de los soportes antes de tocar la cinta. Si dejamos una persiana dura con cinta nueva, la cinta durará una temporada y volverá a romper por el mismo sitio. En huecos altos o con paño muy pesado planteamos también si compensa pasar a [motorización](/servicios/motorizacion-persianas) en lugar de seguir reparando el mecanismo manual.

Reparación de persianas
Ha quedado torcida, más caída de un lado que del otro

Qué suele haber detrás

El paño se ha salido de una de las guías o ha perdido el apoyo por un extremo. Suele pasar tras un golpe de viento con la ventana abierta, o después de un tirón brusco para desatascarla. En fincas donde el hueco ha perdido escuadra con el tiempo, la lama encuentra menos guía de la que debería y basta poco para que se descuelgue.

Qué hacemos nosotros

Se libera el paño, se recolocan las lamas en su carril y se revisa si alguna ha quedado deformada, porque una lama mordida vuelve a salirse. Después se comprueba la escuadra del hueco y el anclaje de las guías, que es donde está la causa de fondo. Si en la misma finca ya hay varios huecos así, lo razonable es valorarlo como actuación de [comunidades de vecinos](/servicios/comunidades-de-vecinos) y no hueco a hueco.

Reparación de persianas
Aunque esté bajada del todo, por arriba entra frío y ruido

Qué suele haber detrás

No es la persiana, es el cajón. En buena parte del parque el cajón es un hueco practicado en el muro con una tapa sin junta, y ese hueco comunica el interior de la vivienda con el exterior por encima de la ventana. Cuando la tapa se ha desajustado, o nunca volvió a cerrar bien desde una reparación antigua, tienes una entrada permanente de aire y de ruido de calle.

Qué hacemos nosotros

Revisamos el asiento de la tapa, el sellado del capialzado y el paso de la cinta, que es el punto por donde más aire entra en los mecanismos de pared. Si el cajón está en condiciones, se corrige y se aísla; si es un cajón de obra agotado y el paño también lo está, proponemos resolverlo con [persiana nueva y cajón compacto](/servicios/instalacion-persianas), que es la única forma de cerrar el hueco de verdad.

Instalación de persianas a medida
El motor suena pero la persiana no se mueve

Qué suele haber detrás

Si oyes el motor girar y el paño se queda quieto, el problema está en la transmisión, no en el motor. Lo habitual es que la corona o el adaptador que unen el motor con el eje hayan perdido agarre, o que una lama trabada esté impidiendo el movimiento mientras el motor gira en vacío. Es una avería que asusta y que suele ser de las menos graves.

Qué hacemos nosotros

Abrimos el cajón, comprobamos el acople del motor al eje y liberamos el paño si hay algo trabado antes de tocar nada eléctrico. El motor tubular es la pieza más robusta del conjunto y es lo último que revisamos, nunca lo primero que cambiamos. Al terminar se reprograman los topes y se prueba el ciclo completo contigo delante.

Motorización de persianas
Se para antes de llegar arriba y deja media ventana tapada

Qué suele haber detrás

Los **topes de final de recorrido** marcan dónde tiene que detenerse el motor arriba y abajo, y se desajustan con el uso. Cuando eso ocurre, la persiana se queda corta al subir o sigue forzando al llegar abajo, apretando el paño contra el alféizar. Lo segundo es peor que lo primero, porque el motor trabaja contra un tope físico cada día.

Qué hacemos nosotros

Se reprograman los finales de recorrido y se comprueba de paso que el paño no roce en el tramo final, que es lo que suele haber desplazado el ajuste. Si el motor ha estado forzando abajo mucho tiempo, revisamos también su protección térmica y el estado del acople. Es un ajuste rápido que evita un cambio de motor innecesario.

Motorización de persianas
El cierre de la lonja se ha quedado a medio bajar

Qué suele haber detrás

En un cierre enrollable, quedarse a mitad casi siempre apunta al muelle de torsión del eje, que ha perdido tensión o ha roto, o a una guía deformada por un golpe. También ocurre cuando la lama inferior se ha vencido y el paño ya no entra recto en el carril. Sea cual sea la causa, el local se queda sin poder cerrar.

Qué hacemos nosotros

Lo tratamos como un problema de seguridad y no como una molestia: lo primero es dejar el local asegurado, y después se resuelve la avería. Los muelles en tensión no se manipulan sin las barras de tensado adecuadas, ni por el propietario ni por nadie sin el equipo correcto. Todo el trabajo va por la vía de [cierres metálicos y seguridad](/servicios/cierres-metalicos-y-seguridad).

Cierres metálicos y persianas de seguridad
03Qué hacemos

Los seis servicios de persianas que hacemos en Bilbao

Seis trabajos, y uno de ellos no es técnico: es de junta. Reparación, cinta y recogedor, motorización, instalación a medida y cierres son el oficio. El sexto, las comunidades de propietarios, es lo que de verdad marca el ritmo de una fachada en Bilbao.

04Cómo se acciona

Sistemas de persiana: cinta, torno, cordón y motor

Cinco maneras de subir una persiana, y no todas envejecen igual. Antes de decidir si toca reparar, motorizar o instalar de nuevo, conviene saber qué sistema tienes. Cada uno falla por su lado y cada uno admite unas soluciones y no otras.

Dos ventanas de una fachada blanca, una con la persiana bajada a media altura01

Cinta y recogedor

Una banda plana de tela que baja desde el cajón y entra en una caja situada junto al hueco, a la altura de la mano. Si esa caja está encastrada en la pared y solo se ve su tapa, es un recogedor empotrado.

A favor
Es el sistema más sencillo de mantener: las piezas son accesibles, la reparación se hace desde el interior y una revisión a tiempo alarga años la vida del conjunto.
En contra
La cinta es una pieza de consumo que termina rompiendo, y en la versión empotrada cualquier sustitución tiene que respetar el hueco de obra y la distancia de anclajes que dejó el constructor.

Es el sistema que más nos encontramos en el Gran Bilbao, sobre todo en los bloques de vivienda levantados entre la posguerra y los años setenta, donde el recogedor empotrado se montó de serie portal a portal.

Manivela y engranaje oxidados de un mecanismo a la intemperie02

Torno o manivela

No hay cinta: hay una varilla articulada que se cuelga en el lateral del hueco y que se gira con una manivela. El movimiento entra al cajón por un mecanismo de reenvío situado en un extremo del eje.

A favor
Multiplica la fuerza y permite mover paños grandes y pesados sin que nadie tenga que tirar, y sin la pieza textil que se desgasta.
En contra
Es lento, pide muchas vueltas en huecos altos y el mecanismo de reenvío se agarrota si no se engrasa, momento en el que la manivela empieza a costar y se acaba forzando.

Se ve en huecos anchos y ventanales de salón, en terrazas cerradas y en locales y bajos comerciales, además de en vivienda unifamiliar de la margen derecha y del Txorierri.

Cordón trenzado blanco enrollado sobre fondo oscuro, del tipo que hace de tiro03

Cordón

En lugar de cinta plana hay una cuerda redonda, más fina, que entra en un recogedor pequeño o directamente en una guía de pared. Suele ir en ventanas de menor tamaño.

A favor
Ocupa muy poco, permite mecanismos compactos y es una solución razonable en persianas ligeras donde una cinta ancha sería desproporcionada.
En contra
Soporta bastante menos carga, se pela por el rozamiento y su recambio está menos normalizado, así que la sustitución exige identificar bien la pieza antes de comprarla.

En huecos pequeños de cocinas, baños, tendederos y altillos, y en persianas de ventanas interiores a patio, donde el paño es corto y no pesa.

Persiana enrollable blanca bajada del todo, con su cajón sobre una fachada azul04

Motor tubular

No hay cinta ni manivela a la vista: la persiana se maneja con un pulsador de pared o con un mando. El motor va alojado dentro del propio eje, así que desde la habitación no se ve nada del mecanismo.

A favor
Elimina de golpe el desgaste textil y resuelve los huecos altos y los paños pesados, y en muchas viviendas es una cuestión de autonomía más que de comodidad.
En contra
Depende de la alimentación eléctrica, exige un eje y unas guías en buen estado para no trabajar forzado, y conviene tener clara la maniobra manual de emergencia.

Viene de serie en la vivienda más reciente de Miribilla, Bolueta o los desarrollos de Galindo, y aparece cada vez más en reformas de piso antiguo que sustituyen el recogedor por un pulsador en la misma caja.

Superficie de paneles fotovoltaicos vista de cerca, con sus células y marcos de aluminio05

Motor a batería recargable

Es el mismo motor tubular alojado dentro del eje, pero sin cable de red hasta la persiana: la alimentación sale de una batería recargable. Esa batería se recarga con un pequeño captador solar cuando el hueco tiene buena exposición, y con cable cuando no la tiene.

A favor
Se instala sin abrir regata por la vivienda y sin pasar cable por fachada, que es exactamente el punto que suele bloquear una motorización en un edificio con la imagen exterior protegida.
En contra
Hay que recargar la batería cada cierto tiempo, y en huecos con poca exposición, como los que dan a patio umbrío, el captador solar no da para mantenerla: ahí se cuenta con la recarga por cable. Tampoco está pensado para paños muy pesados de uso intensivo.

Donde la fachada no se puede tocar y la decisión pasa por la junta, en especial en fincas del Ensanche con miradores de madera, y en vivienda alquilada donde no interesa una instalación fija.

05De qué está hecha

Las piezas de una persiana, una por una

Ocho piezas: cuando una falla, la culpa se la lleva otra. Casi nadie llama diciendo que se ha roto la polea, llama diciendo que la cinta se ha partido. Saber qué hace cada pieza es lo que separa una reparación duradera de un parche.

Ventana con la persiana enrollable bajada en un muro de ladrillo con enredadera01

Paño de lamas

Es la parte visible: el conjunto de lamas unidas entre sí que sube, baja y se enrolla sobre el eje. Su material y su número deciden el peso real que tiene que mover todo lo demás.

Las lamas se descuelgan de la guía, se muerden por los cantos o, en materiales envejecidos, se vuelven quebradizas y se parten al subir. Cuando el paño empieza a romper por varios puntos, reponer piezas sueltas deja de tener sentido.

Tubo de acero oxidado con una corona dentada en un extremo02

Eje o tubo de enrollado

Es el tubo horizontal alojado en el cajón sobre el que se enrolla el paño. Lo sostienen dos soportes y, en las persianas motorizadas, es también el alojamiento del motor tubular.

Cede por el centro con el peso acumulado del paño, se descentra o se oxida desde arriba cuando el cajón condensa. Un eje torcido hace que la persiana vaya dura y termina rompiendo cualquier cinta nueva que se le ponga.

Cajón de persiana blanco con su tapa de registro en el interior de una vivienda03

Cajón o capialzado

Es el espacio sobre la ventana donde se recoge el paño enrollado, con una tapa registrable por el interior de la vivienda. En buena parte del parque es un hueco de obra practicado en el muro, no una caja fabricada.

Pierde el ajuste de la tapa y se convierte en una entrada permanente de aire frío y ruido de calle. Cuando además condensa por dentro, el agua gotea sobre la cinta y oxida el eje sin que nadie lo vea durante años.

Manos sosteniendo la sección cortada de un perfil de ventana junto a una hoja acristalada04

Guías o carriles

Son los dos perfiles verticales por los que corre el paño a ambos lados del hueco. Marcan el aplomo de la persiana y evitan que el viento la saque de su sitio.

Acumulan polvo apelmazado con humedad en el fondo, y esa pasta frena la lama y produce el ruido de arrastre. También pierden alineación cuando el hueco trabaja o cuando los anclajes se aflojan con los años.

Rollos de tela de distintos colores guardados en una estantería de madera05

Cinta

Es la banda textil que une el paño con el recogedor y transmite el tiro desde dentro de la vivienda. Se fabrica en anchos concretos y tiene que corresponder con la polea y con la placa del recogedor.

Es la única pieza de consumo del conjunto: se deshilacha por el punto donde roza, absorbe humedad, pierde elasticidad y acaba rompiendo. Una cinta de ancho equivocado se descarrila de la polea y dura mucho menos de lo que debería.

Recogedor de superficie atornillado en la jamba con la cinta entrando en la guía06

Recogedor

Es la caja con muelle que recoge la cinta y la mantiene tensa, empotrada en la pared o montada en superficie. En el parque bilbaíno la versión empotrada es la que define buena parte del oficio, porque va dentro del muro.

El muelle se vence y deja de recuperar cinta, o la cinta se suelta del carrete y desaparece dentro de la caja. En los modelos empotrados, el problema añadido es que el hueco de obra y la distancia entre anclajes son los de su época.

Polea de fundición sujeta a un poste oxidado con un cable tensado07

Polea y soportes

La polea es la rueda dentada que guía la cinta desde el eje hacia la pared, y los soportes son las piezas que sujetan el eje en los extremos del cajón. Entre ambos suele haber rodamientos que permiten el giro suave.

El diente de la polea se come y empieza a cortar la cinta desde el primer día, aunque la cinta sea nueva. Los rodamientos se secan, chirrían y obligan a tirar con más fuerza, que es el aviso previo a la rotura.

Persiana blanca cerrada por completo, con la lama final apoyada sobre el alféizar08

Topes de final de recorrido

Son los límites, mecánicos o programados, que marcan dónde debe detenerse el paño arriba y abajo. En las persianas motorizadas son un ajuste del propio motor, y en las manuales dependen del anclaje del paño al eje.

Se desajustan con el uso y dejan la persiana corta al subir o forzando contra el alféizar al bajar. Ese esfuerzo repetido contra un tope físico es una de las formas más rápidas de agotar un motor que estaba sano.

06De qué la hacemos

Materiales de persiana: PVC, aluminio, madera y acero

El material no se elige por catálogo: se elige por el hueco. Un paño demasiado pesado castiga el eje y el motor. Uno demasiado ligero baila con el viento sur. Esto es lo que ponemos y cuándo, dicho también al revés: cuándo no conviene.

Primer plano de una lámina de plástico transparente arrugada
01

PVC

Lama hueca de plástico rígido, ligera y económica, que fue el material dominante en las promociones de finales del siglo pasado. Su poco peso permite mecanismos manuales suaves y ejes de menor exigencia.

Cuándo conviene

En huecos de tamaño moderado y protegidos del viento, en ventanas interiores a patio y cuando se quiere mantener un mecanismo de cinta sin cargarlo de peso.

Cuándo no

En huecos anchos, en plantas expuestas y cuando el paño existente ya se ha vuelto quebradizo: ahí una lama nueva nunca casa bien con las viejas y se sigue partiendo por otros puntos.

Edificio modular de paneles azules y grises bajo un cielo despejado
02

Aluminio inyectado

Lama de doble pared de aluminio rellena de espuma aislante, que es hoy la elección más habitual en vivienda. Combina rigidez con un aislamiento térmico y acústico bastante superior al de la lama hueca.

Cuándo conviene

En huecos anchos, en fachadas expuestas, en calles densas donde el ruido entra por el hueco y siempre que se vaya a motorizar, porque aguanta el trabajo del motor sin deformarse.

Cuándo no

Cuando el eje o el mecanismo manual existente están al límite y no se van a renovar, porque el paño pesa más que el que había y el conjunto sufriría desde el primer día.

Perfiles metálicos de distintas secciones apilados en un almacén
03

Aluminio extruido

Lama maciza obtenida por extrusión, más pesada y mucho más resistente al impacto que la inyectada. No es un material de confort, es un material de resistencia.

Cuándo conviene

En plantas bajas y locales, en huecos accesibles desde la calle o desde un patio, y en cualquier posición donde la persiana tenga además una función de disuasión.

Cuándo no

En huecos altos con mecanismo manual antiguo, donde su peso no compensa, ni cuando lo que se busca es aislamiento: para eso rinde mejor la lama inyectada con espuma.

Ventana con contraventana de tablas y flores en un muro encalado de piedra
04

Madera

Lama de madera, presente sobre todo en persianas y elementos originales de fincas antiguas y en la carpintería de los miradores del Ensanche. Es un material vivo que trabaja con la humedad ambiental.

Cuándo conviene

Cuando hay que respetar la imagen de un edificio protegido o mantener la coherencia de una carpintería original que forma parte de la fachada y no se toca.

Cuándo no

En huecos muy expuestos y de uso intensivo, donde los ciclos de humedad y los cambios bruscos de temperatura la hacen dilatar y contraer hasta desajustar el conjunto.

Cierre metálico enrollable de lamas de acero microperforadas visto de frente
05

Acero para cierre

Lama de acero galvanizado, ciega o microperforada, propia de los cierres enrollables de lonja y local comercial. Trabaja con muelles de torsión o con motor, y su peso no tiene nada que ver con el de una persiana de vivienda.

Cuándo conviene

En cualquier cierre de local, y en particular donde se busca resistencia real a la intrusión, con lama de mayor espesor y guías con solape suficiente.

Cuándo no

En vivienda, donde ni el hueco ni el mecanismo están dimensionados para ese peso, y en fachadas comerciales donde se necesita ver el escaparate con el local cerrado: ahí la solución es otra lama, no esta.

No anunciamos marcas. La perfilería y el motor se deciden en la visita, con la medida del hueco y el peso real del paño delante, y se escriben en el presupuesto antes de encargar nada.

07El clima de aquí

Cómo afecta el clima de Bilbao a una persiana

Ni sequía ni salitre: humedad constante y cambios bruscos. Bilbao no tiene un clima extremo, tiene un clima insistente. Y eso desgasta una persiana de una manera muy concreta, que es la que explica la mayoría de los avisos que atendemos.

Hojas verdes cubiertas de gotas de agua, en primer plano

Sirimiri: lluvia floja, muchos días

Lo que castiga el mecanismo no es el chaparrón, es la constancia. Un año con lluvia repartida en muchos días deja la cinta, que es una pieza textil, trabajando siempre con humedad. Absorbe agua, se dilata, pierde elasticidad y termina deshilachándose por el punto donde roza.

Nubes oscuras de temporal sobre los bloques de viviendas del horizonte

Viento sur: el golpe seco de invierno

Los episodios de viento sur suben la temperatura y desploman la humedad en cuestión de horas, en pleno enero. Ese cambio brusco dilata y contrae la lama, la cinta y la madera del mirador de golpe, en lugar de despacio. Con los años, esos ciclos aflojan holguras y desajustan topes.

Dintel de una ventana con el frente del cajón retirado y el yeso deteriorado por la humedad

Cajones que condensan

En las plantas bajas de valles encajonados como Erandio o Arrigorriaga, el cajón sin aislar condensa por dentro. El agua gotea sobre la cinta y oxida el eje desde arriba. Cambiar piezas sin corregir eso es garantizar que la avería vuelva el invierno siguiente.

Esquina superior interior de una ventana con el cajón de persiana blanco y su tapa de registro

El cajón, la fuga que nadie mira

En buena parte del parque de los sesenta a los noventa, el cajón es un hueco practicado en el muro con una tapa sin junta. Es, en muchas viviendas, el mayor punto de pérdida térmica de toda la fachada, por delante incluso del vidrio.

Hay una excepción dentro de nuestra zona: el frente del Abra. En las fachadas expuestas de Getxo, Sopela y el puerto de Santurtzi sí hay carga salina en el aire, y ahí el material se elige con otro criterio. Pero es una franja concreta, no el clima general de Bizkaia, y por eso lo decidimos en la visita mirando la orientación real de la ventana.

Vista aérea de una ciudad densa con bloques de viviendas en ladera
08Comunidades de propietarios

Persianas en comunidades de vecinos del Gran Bilbao

Buena parte de las decisiones de fachada se toman en junta. No es un servicio añadido: en una ciudad de bloques, saber preparar un presupuesto para una comunidad es parte del oficio. Y saber decir cuándo conviene esperar a que haya andamio por otra obra, también.

Desglose por hueco y por vivienda

El presupuesto llega listo para llevar a junta: qué se hace en cada ventana, qué cuesta cada portal y qué importe corresponde a cada propietario.

Una fachada, una sola lama

Renovar de golpe permite unificar lama, color y herrajes. Ir hueco a hueco durante años deja la fachada con cuatro tonos distintos y sale más caro.

Ejecución por fases

Si el importe es alto, se plantea por portales o por alturas para repartir el gasto sin que la fachada quede a medias durante años.

Factura y garantía por escrito

La documentación que la comunidad necesita para su contabilidad y para responder ante cualquier propietario que pregunte.

09Obra ejecutada

Fotos de reparaciones e instalaciones de persianas

Fotos de trabajo, no de catálogo. La imagen que de verdad explica una reparación no es la bonita: es la del cajón abierto y la del recogedor desmontado. Filtra por el tipo de trabajo que te interesa.

21 fotografías mostradas

Mano sosteniendo el recogedor desmontado de una persiana, con el muelle y la cinta vieja enredados y llenos de suciedad, junto al hueco abierto de la caja empotrada en la pared
Recogedor desmontado
Vista en contrapicado de las lamas marrones de una persiana bajada, con el frente del cajón y la junta superior a la vista
Lamas desde abajo
Persiana de lamas marrones bajada por completo en el hueco de una ventana, con la guía lateral atornillada a la jamba y la pared recién pintada
Persiana bajada
Dormitorio de una vivienda con cortinas azules y galería, y la persiana beige bajada a media altura tras la ventana de carpintería de madera oscura
Persiana en dormitorio
Vista desde la calle del cajón exterior de una persiana sobre una ventana de carpintería oscura, con el paño recogido dentro del cajón y un aplique de pared al lado
Cajón exterior
Detalle del lateral de una ventana oscura visto desde fuera, con la guía de la persiana, el cepillo del burlete y la hoja entreabierta
Guía y burlete
Esquina superior interior de una ventana blanca con el cajón de persiana y su tapa de registro, la barra de cortina justo encima y el carril con el soporte a la vista
Cajón interior blanco
Persiana oscura bajada hasta el suelo en el hueco de una terraza, junto a la hoja corredera abierta que refleja los edificios de enfrente
Persiana desde balcón
Hueco vertical abierto en la pared para el recogedor, con el perfil metálico negro al fondo, el yeso picado alrededor y el paso de la cinta a la vista
Hueco del recogedor
Cajetín empotrado del recogedor vacío tras retirar el mecanismo, con los tornillos de anclaje arriba y abajo y el revoco desconchado en los bordes
Cajetín abierto
Registro superior del cajón abierto en el interior de una vivienda, con la cinta nueva de color crudo pasada y el soporte blanco del rodillo a la vista
Cinta nueva colocada
Dintel de una ventana con el frente del cajón de persiana retirado, dejando el hueco largo y oscuro sobre el marco y el yeso deteriorado alrededor
Dintel del cajón
Primer plano del eje de una persiana enrollable con el muelle de recuperación rodeado por un círculo verde dibujado sobre la foto, con las lamas marrones manchadas de pintura debajo
Muelle del eje
Dos estores enrollables blancos bajados sobre el escaparate de un bajo comercial, colgados de sus soportes a la pared junto a los carteles del local
Estores en local
Vista frontal de los dos estores enrollables blancos bajados en un bajo comercial, con la cadena de accionamiento colgando a un lado del hueco
Estores bajados
Instalación del mando de una persiana motorizada en una vivienda: hueco del antiguo recogedor abierto en la pared, cable de alimentación bajando y el pulsador descolgado con los conductores sin conectar
Pulsador cableado
Salón de una vivienda con un ventanal de tres hojas de carpintería verde oscuro y una escalera de tijera abierta delante, con la lona de protección extendida sobre el parqué durante el montaje
Montaje en curso
Galería acristalada a contraluz con las persianas de lama microperforada bajadas a media altura sobre las ventanas correderas blancas
Lama microperforada
Cierre metálico enrollable bajado por completo en la entrada de un bajo comercial, con la cerradura centrada en la lama y una reja de ballesta sobre el escaparate
Cierre de lonja
Habitación a contraluz con la persiana blanca recogida dentro de su cajón sobre una ventana corredera, con la cortina descorrida y vistas a un patio de manzana
Persiana recogida
Detalle del recogedor de superficie blanco atornillado en la jamba interior de una ventana, con la cinta gris entrando en la guía
Recogedor de superficie

Fotografías de trabajos propios. Se han recortado o encuadrado para no identificar viviendas ni portales concretos.

10Cómo trabajamos

Cómo pedir presupuesto de persianas, paso a paso

Cinco pasos y ninguna sorpresa en la factura. Nada empieza sin una cifra cerrada. Y si al retirar la tapa aparece una avería que no se veía desde fuera, se detiene el trabajo y decides tú con el nuevo precio ya escrito.

  1. 01

    Nos cuentas el caso

    Tipo de persiana, planta, acceso al portal y si hay ascensor. Aquí eso no es curiosidad: decide cómo entra el material.

  2. 02

    Abrimos el cajón

    Se quita la tapa de registro y se revisa lo que nadie ve: eje, soportes, polea, guías y el paño por arriba.

  3. 03

    Precio cerrado por escrito

    Te explicamos la causa real y damos el precio final. Si aparece algo oculto, paramos y te lo enseñamos antes de seguir.

  4. 04

    Se hace el trabajo

    Material acorde al edificio y a la fachada. Se sube desarmado si el portal lo exige y se monta desde el interior.

  5. 05

    Prueba y garantía

    Subimos y bajamos el paño entero contigo delante, y dejamos por escrito lo que se ha hecho y qué garantía tiene.

Hueco vertical abierto en la pared tras retirar el recogedor, con el perfil al fondo y el paso de la cinta
Se abre y se mira
Cajetín empotrado vacío después de retirar el mecanismo antiguo, con los tornillos y el revoco a la vista
Se retira lo agotado
Registro del cajón abierto con la cinta nueva ya pasada y el soporte del rodillo colocado
Se monta y se prueba
11Antes de que se rompa del todo

Señales de que hay que reparar la persiana

Seis señales que una persiana da antes de dejarte tirado. Casi ninguna avería aparece de golpe: avisa durante semanas y se ignora porque todavía funciona. Estas son las señales y lo que conviene hacer con cada una.

Vigilar

La cinta se ha empezado a deshilachar por un punto

Es el aviso más claro y el más ignorado. Una cinta que se abre por un punto concreto está señalando exactamente dónde roza, normalmente en la entrada de la polea o en el paso por la pared. Ese deshilachado no se detiene: avanza hasta que la cinta parte, y suele hacerlo con la persiana bajada, que es el peor momento. Mientras tanto puedes seguir usándola con normalidad, pero conviene mirarla cada pocas semanas.

Vigilar

Una lama se sale de la guía cuando hay viento

Si con un golpe de viento sur una lama se descoloca y luego vuelve a su sitio, el hueco te está diciendo que ya no hay guía suficiente. Puede ser que el carril se haya aflojado del muro, que el hueco haya perdido escuadra o que la lama tenga el canto mordido de una vez anterior. No es urgente, pero cada episodio deja el paño un poco peor. Si se repite en varios huecos de la misma fachada, el problema es del edificio y no de tu ventana.

Pedir cita

Ha aparecido un chirrido que antes no estaba

Una persiana que llevaba años funcionando en silencio y de pronto chirría está avisando de que algo ha dejado de girar limpio. Lo más común son los rodamientos secos de los extremos del eje, y el chirrido suele ir acompañado de tener que tirar con algo más de fuerza. Es un aviso previo, no una avería: en esta fase se resuelve con una revisión del eje, la polea y los rodamientos. Si se deja correr, el siguiente capítulo es la cinta partida y el mecanismo ya castigado.

Pedir cita

Hay gotas, manchas de óxido o humedad dentro del cajón

Cuando al abrir la tapa aparecen restos de condensación, óxido en los soportes o la cinta húmeda al tacto, la causa de fondo no es el desgaste sino el propio cajón. El agua cae sobre la cinta y ataca el eje desde arriba, así que cualquier pieza nueva que se monte va a envejecer al mismo ritmo que la anterior. Es frecuente en plantas bajas y en fachadas orientadas a valle encajonado. Aquí lo que hay que reparar es el cajón, y después el mecanismo.

No forzar

La persiana se ha quedado atascada a media altura

Este es el momento exacto en el que la mayoría de las averías baratas se convierten en caras. Si el paño no sube y no baja, hay algo trabado dentro del cajón o en la guía, y cada tirón adicional lo mete más fuera de sitio y añade tensión a una cinta que ya está al límite. No sigas tirando, no fuerces con una herramienta y no subas a manipular el cajón por tu cuenta. Déjala como está y que se abra el cajón con el paño liberado a mano.

No forzar

El cierre metálico sube desigual o baja solo

En un cierre enrollable de local, esos dos síntomas apuntan al muelle de torsión del eje, que ha perdido tensión o está a punto de romper. Un muelle en tensión acumula una energía considerable y no es un elemento que pueda manipular el propietario ni nadie sin barras de tensado y el equipo adecuado. Tampoco conviene seguir usando el cierre a la espera de que aguante, porque el fallo suele producirse en plena maniobra. Lo prioritario es dejar el local asegurado y resolverlo después.

Si has reconocido alguna de las seis, cuéntanosla tal cual. Con el síntoma, la planta y el tipo de acceso salimos con el material correcto a la primera.

Contarnos el síntoma
12Dónde trabajamos

Dónde instalamos y reparamos persianas en el Gran Bilbao

Bilbao, las dos márgenes, el Ibaizabal y el Txorierri. Dieciséis municipios con página propia, cada uno con lo que de verdad nos encontramos allí: el tipo de finca, la pendiente de la calle y cómo entra el material por el portal.

¿Tu municipio no aparece? Escríbenos igualmente. Salimos del Gran Bilbao cuando el trabajo lo justifica, y lo decimos con claridad antes de darte fecha.

13El oficio aquí

Por qué en Bilbao la persiana se plantea de otra manera

No es una cuestión de estilo. El año del edificio, la cuesta de la calle y la anchura del portal deciden qué se puede hacer, cómo entra el material y cuánto cuesta de verdad.

01

Aquí la fecha de construcción explica la avería mejor que el uso

El Gran Bilbao no creció poco a poco: creció a empujones muy concretos, ligados a la industria de la ría y a la llegada masiva de población en un puñado de décadas. Eso dejó barrios enteros levantados casi a la vez, con la misma solución constructiva repetida portal tras portal, y esa homogeneidad se nota cuando entras a una vivienda. Antes de abrir el cajón ya sabes qué tipo de mecanismo vas a encontrar, con qué materiales y con qué manías de montaje, porque lo has visto cien veces en la misma calle. En muy pocas ciudades el año del edificio predice tanto y el uso del propietario tan poco.

La pieza que mejor resume ese origen común es el recogedor empotrado en la pared. No es un accesorio que alguien eligiera: venía con la obra, con su caja dentro del muro, su hueco de yeso y una distancia entre anclajes propia de la época en que se hizo el edificio. Décadas después, esa caja sigue ahí y condiciona cualquier reparación, porque lo que hoy se fabrica no siempre encaja en un hueco pensado con otras medidas. De ahí sale la conversación más repetida del oficio en esta ciudad, la de si hay que picar pared o no, y la respuesta honesta es que depende de ese hueco concreto y se comprueba antes de levantar nada. Es el trabajo que tratamos como cambio de cinta y recogedor, y es también el que más se estropea cuando se hace deprisa.

El clima se encarga de sincronizar todavía más ese envejecimiento. La humedad de aquí no llega en forma de temporal puntual sino de días y días de lluvia débil, así que la cinta, que es una pieza textil, casi nunca trabaja seca, y el interior del cajón tarda en ventilarse. A eso se suman los episodios de viento sur, que en pleno invierno suben la temperatura y desploman la humedad en unas horas: la lama, la cinta y la madera dilatan y contraen de golpe en lugar de despacio, y cada uno a su ritmo. El resultado no es una rotura espectacular, es un aflojamiento lento y general que llega a todos los huecos de la finca por la misma época.

Sobre ese fondo común hay dos excepciones que conviene tener presentes. Una son las fincas del Ensanche y de Bilbao centro con miradores acristalados de madera, donde la carpintería forma parte de la imagen del edificio y no se toca: allí se trabaja desde el interior, respetando el cerco existente, y cualquier cosa que se vea desde la calle pasa antes por la junta. La otra es el frente del Abra, en la zona de Getxo y del puerto, donde sí hay carga salina en el aire y el material se elige con otro criterio. Fuera de esa franja concreta, el enemigo de aquí no es el salitre: es la humedad constante y el edificio que cumple años entero a la vez.

Cubierta de pizarra de un edificio clásico con lucernario y chimeneas de piedra
02

El portal, la escalera y la cuesta forman parte del trabajo

Medir el hueco es la mitad de una instalación seria. La otra mitad es medir por dónde va a entrar el material, y en esta ciudad esa segunda medición decide más cosas que la primera. Hay fincas de cinco y seis alturas sin ascensor en el Casco Viejo, en La Peña, en Matiko o en el casco de Portugalete, portales con escalinata, rellanos donde no cabe un paño montado y escaleras que giran justo donde no deben. Un presupuesto que no ha tenido en cuenta ese recorrido no es un presupuesto: es una previsión que se romperá el día del montaje.

Lo que hacemos es decidir en la visita qué sube montado y qué sube desarmado para armarse arriba, ajustando la longitud de guías y perfiles a lo que realmente pasa por la escalera. Trabajar con lama que entra por el cajón permite subir el material en piezas manejables y armar la persiana en la propia vivienda, que es la diferencia entre un montaje limpio y un viaje en balde. En el camino se protegen las zonas comunes, se acuerda el horario con la comunidad cuando hace falta y se deja el rellano libre al terminar cada jornada, porque el portal lo comparten los vecinos que no han pedido nada.

La calle añade su propia dificultad y no es menor. Hay tramos en cuesta donde no se estaciona, calles peatonales con horarios de carga acotados y accesos donde la distancia entre el vehículo y el portal se cuenta en escalones. Todo eso se planifica antes de dar fecha, igual que se evita, siempre que hay alternativa, cualquier solución que obligue a montar andamio: un andamio significa permiso de ocupación de vía, acuerdo de la comunidad y una intervención en fachada que muchas veces no es necesaria si el trabajo se puede hacer desde el interior. La instalación a medida se plantea precisamente así, pensando el montaje desde dentro de la casa.

El efecto de todo esto sobre el presupuesto es el contrario del que la gente teme. Comprobar el acceso no sirve para añadir recargos, sirve para que el importe que se firma sea el que se paga: el trabajo se dimensiona sabiendo lo que cuesta subir el material y lo que tarda el montaje real en esa finca concreta. Los sobrecostes de última hora casi siempre vienen de lo contrario, de presupuestar sin haber mirado el portal. Por eso preguntamos en qué planta estás, si hay ascensor y cómo es la escalera antes que ninguna otra cosa, y no como un trámite.

Calle empedrada en cuesta entre muros de piedra de un pueblo
03

Renovar por fachada sale mejor que ir hueco a hueco durante años

En un edificio homogéneo las persianas no fallan al azar: fallan por cohorte. Se montaron el mismo año, con el mismo material y el mismo mecanismo, y han hecho el mismo número de subidas y bajadas con el mismo clima encima, de modo que llegan al final de su vida útil casi a la vez. Eso explica una escena muy común en fincas de Barakaldo, Sestao o Basauri: primero rompe una, a los meses otra en la planta de arriba, y en dos o tres años han pasado por el mismo portal media docena de intervenciones sueltas. Cada una de ellas ha pagado su propio desplazamiento, su propia apertura de cajón y su propio ajuste, para resolver exactamente el mismo problema.

Actuar sobre el conjunto cambia esa economía y también el resultado técnico. Cuando se renueva la fachada de una vez se unifican lama, color, herrajes y ancho de cinta, y a partir de ahí el mantenimiento del edificio se simplifica de forma notable: el mismo recambio sirve para cualquier hueco, quien venga a revisar dentro de unos años se encuentra un único sistema y nadie tiene que averiguar qué se montó en cada vivienda. Además se toman decisiones que hueco a hueco no se pueden tomar, como corregir el aislamiento de los cajones o dejar todos los huecos preparados para una motorización futura sin volver a abrir nada.

Hay un argumento que no es técnico y que en Bilbao pesa lo suyo: la fachada es común y se ve. Un edificio que se ha ido reparando a trozos acaba enseñando lamas de tres tonos distintos y de tres épocas, con huecos renovados junto a huecos originales, y eso no lo arregla después ninguna intervención parcial. Como la imagen exterior se decide en junta y no en cada vivienda, lo razonable es llevar la conversación entera de una vez, con un presupuesto desglosado por hueco y por vivienda que se pueda votar con las cifras delante. Es exactamente el formato que preparamos para comunidades de vecinos, pensado para el administrador de fincas y para el orden del día de una junta.

Renovar por fachada tampoco obliga a hacerlo todo en un solo movimiento. La actuación se puede ejecutar por fases, por portales o por alturas, manteniendo el mismo criterio de material y de herrajes en todas ellas para que el resultado final sea homogéneo aunque se haya hecho en varios tramos. También conviene mirar el calendario del edificio: cuando ya hay una obra prevista en fachada, el momento de tocar las persianas es ese y no otro. Lo que rara vez compensa es la tercera vía, la de ir tapando averías una a una durante años sin decidir nunca, porque al final se ha gastado el esfuerzo de una renovación completa y se sigue teniendo un edificio con el mecanismo agotado.

Plaza porticada con casas de entramado de madera y ladrillo bajo tejado de teja
14Presupuesto gratis

Presupuesto de persianas en Bilbao y el Gran Bilbao

Cuéntanos qué hace tu persiana. Cuanto más concreto sea el mensaje, mejor: con el municipio, el acceso al portal y una descripción de lo que hace la persiana ya sabemos qué material es probable y cómo entra en la finca.

  • Precio cerrado por escrito antes de empezar
  • Garantía documentada del trabajo
  • Desglose por hueco si es para una junta

presupuestos@tupersianabilbao.es

También puedes llamarnos en horario de trabajo.

Los campos marcados con asterisco son obligatorios.

15Lo que más nos preguntan

Preguntas frecuentes sobre persianas en Bilbao

Respuestas concretas, sin rodeos y sin prometer lo que no podemos cumplir.

¿Por qué en Bilbao se rompen tantas cintas de persiana?
Por una combinación de edad y clima. Buena parte del parque de vivienda de la villa y del Gran Bilbao se levantó entre los años cincuenta y setenta, con recogedor empotrado en pared, y muchos de esos mecanismos siguen siendo los originales. A eso se suma que la cinta es una pieza textil trabajando en un clima de humedad continua: absorbe agua, pierde elasticidad y termina deshilachándose por el punto donde roza. Cuando se rompe, casi nunca es por mala suerte, es por acumulación.
¿Se puede cambiar un recogedor empotrado sin picar la pared?
En la mayoría de los casos sí, siempre que el hueco de obra y la distancia entre los anclajes admitan un modelo actual. Cuando el hueco es más pequeño de lo que hoy se fabrica, hay dos salidas: adaptar la placa o pasar a un recogedor de superficie. Lo comprobamos y lo explicamos antes de empezar, nunca después de haber levantado el yeso.
¿Qué tiene que ver el viento sur con mi persiana?
Más de lo que parece. El viento sur entra seco y cálido, y da la vuelta a las condiciones de un día de invierno sin apenas aviso. La lama, la cinta y sobre todo la madera de un mirador reaccionan a ese salto dilatándose y contrayéndose de golpe, en lugar de acompañarlo despacio. Repetido invierno tras invierno, ese vaivén afloja holguras y desajusta topes, y explica que una persiana que llevaba años yendo bien empiece a rozar de un mes para otro.
¿Podéis trabajar en una finca sin ascensor y con portal estrecho?
Sí, y es lo habitual en el Casco Viejo, en Begoña o en el casco de Portugalete. Trabajamos con lama que entra por el cajón: el material sube desarmado y se arma en la propia vivienda. Eso evita andamios, permisos de ocupación de vía y el problema de que una calle en cuesta no admita ni parada. Antes de cerrar fecha miramos el portal y la escalera, porque de ahí depende que el material llegue hasta la ventana.
Somos una comunidad y queremos renovar las persianas de la fachada. ¿Cómo se hace?
Con una medición hueco por hueco y un documento que separa lo que corresponde a cada vivienda y a cada portal, más factura y garantía documentadas, de modo que la junta pueda votar sobre números y no sobre una estimación. Hacer la fachada de golpe permite además dejar la misma lama, el mismo color y los mismos herrajes en todas las ventanas. Y si el conjunto resulta demasiado para una sola derrama, se ordena la ejecución en tramos, por portales o por alturas.
¿Es mejor el aluminio o el PVC?
Depende del hueco y de la fachada. El PVC es más económico y perfectamente válido en huecos protegidos y de tamaño moderado. El aluminio inyectado con espuma es más rígido, aísla mejor y, en calles densas como las de Basauri o Rekalde, reduce de forma perceptible el ruido que entra por el hueco. En huecos anchos, en plantas expuestas o cuando la persiana va a motorizarse, el aluminio es la elección sensata.
¿Puedo motorizar la persiana sin obra?
En la mayoría de los casos sí. Si el cajón tiene espacio, el motor tubular se aloja dentro del eje: se conserva el que hay cuando el diámetro es compatible y el tubo está sano, y si no se monta uno preparado para el motor. La cinta desaparece. La obra se limita a llevar la alimentación hasta el pulsador; cuando eso no es viable sin picar pared, o cuando la comunidad no autoriza tocar fachada, queda el motor a batería recargable. Lo comprobamos en la visita antes de presupuestar.
¿En qué municipios trabajáis además de Bilbao?
En la margen izquierda (Barakaldo, Portugalete, Santurtzi, Sestao y Trapagaran), la margen derecha (Getxo, Leioa, Erandio y Sopela), el Ibaizabal (Basauri, Galdakao, Etxebarri y Arrigorriaga) y el Txorierri (Derio y Zamudio). Cada municipio tiene su página con el detalle de cómo trabajamos allí, porque el parque de vivienda no es el mismo en Sestao que en Neguri.
¿El presupuesto tiene coste?
No. La visita de presupuesto es gratuita y el precio se cierra por escrito antes de empezar. Si al abrir el cajón aparece algo que no se veía desde fuera, paramos, te lo enseñamos y te damos la nueva cifra para que decidas. Nunca ampliamos un trabajo sin tu visto bueno.
Mi persiana eléctrica no responde. ¿Hay que cambiar el motor?
Casi nunca es lo primero. Se comprueban en orden el mando o el pulsador, los topes de final de recorrido, el condensador de arranque y la propia mecánica: un paño que roza obliga al motor a forzar hasta que salta su protección térmica, y el síntoma es idéntico al de un motor agotado. Buena parte de estas averías se resuelven sin abrir el motor.
El cierre de mi lonja se ha quedado a medio bajar. ¿Qué hacéis?
Lo tratamos como lo que es, un problema de seguridad y no una molestia. Si la avería se puede resolver con lo que llevamos, se resuelve; si hace falta una pieza que hay que pedir, dejamos el cierre asegurado para que el local quede cerrado y volvemos con el recambio. Nunca se manipulan muelles en tensión sin las barras de tensado adecuadas.
¿Cómo pido presupuesto?
El formulario de presupuesto pide el municipio, el tipo de inmueble, cómo es el acceso al portal, qué servicio necesitas y una descripción de qué hace la persiana. Ese último campo es el que más ayuda: cuanto más concreto sea, mejor sabemos qué material es probable y cómo entra en la finca. Llámanos al 946 983 623 para concertar la visita.

Persianas en Bilbao y el Gran Bilbao, calle por calle

El Gran Bilbao no es una ciudad, son dos márgenes y dos valles con parques de vivienda distintos. En la margen izquierda mandan los bloques obreros de los cincuenta y sesenta, con recogedor empotrado y cinta original. En la derecha conviven las villas de Neguri con las promociones de Algorta y Leioa. En el Ibaizabal, el valle se estrecha y la humedad se queda. Y en el Txorierri, el caserío y la nave están en la misma calle.

Por eso cada municipio tiene página propia y no un párrafo genérico con el nombre cambiado. Lo que decimos de Portugalete es lo que pasa en Portugalete: casco en cuesta, portales estrechos y material que sube a mano.

De la capital hablamos aparte, barrio a barrio, en persianas en Bilbao: del Casco Viejo a Zorroza y de Santutxu a Miribilla.

Barrios de Bilbao donde trabajamos

Casco Viejo · Abando · Indautxu · Deusto · San Ignacio · Santutxu · Begoña · Txurdinaga · Otxarkoaga · Rekalde · Basurto · Zorroza · Uribarri · Miribilla · La Peña · Olabeaga · Bolueta · Matiko

Servicio y municipio

Presupuesto de persianas, cerrado y por escrito

Cuéntanos qué hace y te decimos qué le pasa: visita, diagnóstico con el cajón abierto y precio cerrado por escrito antes de empezar. Si es para una comunidad, con el desglose por hueco listo para llevar a junta.