Cuándo compensa renovar y no seguir reparando en Trapagaran
La frontera es el paño. Mientras el daño esté en el mecanismo (cinta, recogedor, eje, rodamientos), la reparación en Trapagaran devuelve la persiana a su estado original y es la salida razonable. Cuando el daño está repartido por las lamas, cambiar unas cuantas es aplazar el problema unos meses.
En cota alta montamos por encima de lo que pediría el hueco sobre plano: lama de mayor espesor y grapas de unión reforzadas, aunque el ancho no lo exija a primera vista, porque arriba el paño trabaja contra racha buena parte del año. Ese es el criterio con el que decidimos aquí, y lo ponemos por escrito con las dos cifras delante para que la comparación sea real y no una recomendación a ciegas.
Hay una tercera situación muy típica del Gran Bilbao: la persiana funciona, pero el hueco ya no le corresponde. Reformas antiguas que rebajaron el dintel, ventanas sustituidas sin tocar el cajón o capialzados de obra que se taparon a medias. En esos casos no hay reparación posible que dure, porque el conjunto nunca estuvo bien dimensionado.









